El desarrollo del lenguaje comienza con sonidos como el llanto y balbuceos, luego la imitación de sonidos, y eventualmente la producción de las primeras palabras y frases cortas relacionadas con la vida diaria. Los niños pasan por etapas como la percepción de patrones lingüísticos, el uso de gestos, y la comprensión de palabras antes de poder expresarlas, desarrollando así paulatinamente la capacidad del lenguaje.