Este documento discute la interculturalidad y la descolonización. Argumenta que la interculturalidad a menudo está colonizada y no aborda las asimetrías de poder. Para que la interculturalidad sea efectiva, debe centrarse en la justicia social, la equidad de género y descentrarse de las perspectivas dominantes. También debe reconocer y desarmar los prejuicios inherentes a los procesos coloniales pasados y presentes.