El documento discute el estado actual del idioma español en Colombia. Señala que el lenguaje entre los jóvenes se ha reducido a repetir palabras como "marica" y "güevón" constantemente, en detrimento del buen uso del idioma. También critica que periodistas y algunos profesionales usen incorrectamente el idioma, lo que influye negativamente en la población. Finalmente, el autor expresa tristeza por el deterioro del español en el país y la necesidad de mejorar su correcto uso.