Las bacterias patógenas causan enfermedades en humanos a través de efectos directos sobre los tejidos, efectos mecánicos como embolismos, o respuestas del sistema inmune. Algunas bacterias flageladas como Salmonella se multiplican en el intestino y pueden transmitirse a través de alimentos contaminados. El desarrollo de bacterias patógenas en los alimentos requiere una temperatura adecuada, nutrientes como proteínas y humedad, y agua disponible.