Las teorías biológicas suponen que el desarrollo infantil ocurre en etapas predecibles determinadas biológicamente, donde el niño responde pasivamente a los cambios asociados con la edad. Las teorías psicoanalíticas consideran el desarrollo como un proceso discontinuo que sigue etapas discretas asociadas con conflictos psicológicos. Las teorías conductuales sostienen que el desarrollo está influenciado por el ambiente y los principios del aprendizaje. Las teorías contextuales se centran en la