El documento presenta una descripción de la distribución funcional del poder en el Estado, que incluye los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, así como gobiernos regionales y locales. También aborda la relación y estructura de diversas instituciones autónomas y descentralizadas. Se concluye que el Estado legitima relaciones de poder y enfrenta una crisis en el contexto moderno, destacando el papel de las constituciones y las instituciones en la organización social.