Este documento describe un programa piloto de seguridad ciudadana implementado por la policía en Iquitos, Perú. La policía envió a recién graduados de la academia a visitar hogares para detectar problemas de seguridad. Al escuchar que la gente carecía de tiempo para colaborar debido a la falta de trabajo, la policía comenzó a ofrecer talleres vocacionales para ayudar a la gente a generar ingresos. El objetivo era fortalecer los lazos con la comunidad y abordar las causas subyacentes de la delincuencia.