El documento define el aprendizaje semipresencial como una combinación de métodos de enseñanza presenciales y virtuales. Explica que implica actividades tanto presenciales como virtuales, pero que ninguna debería representar menos del 25% o más del 75% del total. También discute algunas ventajas como la flexibilidad y accesibilidad, y desventajas como posibles problemas de aislamiento o falta de estructura pedagógica.