El documento describe dos casos en Brasil donde el patrimonio cultural se utilizó para promover el desarrollo económico territorial. En Caminhos de Pedra, una ruta turística valoriza los activos locales como la arquitectura y productos típicos para atraer 50,000 visitantes anualmente. En Vale dos Vinhedos, una región vitivinícola obtuvo una indicación geográfica y estrategias de marketing que fortalecieron su imagen y permitieron que 12 millones de botellas de vino fino se vendieran anualmente. Amb