El electrocardiograma (ECG) es una prueba que mide la actividad eléctrica del corazón a través de electrodos en la piel. El ECG se usa para diagnosticar enfermedades cardíacas evaluando el ritmo cardíaco y la conducción eléctrica. Fue desarrollado en el siglo XIX y ha evolucionado a un sistema electrónico que proporciona resultados inmediatos de manera no invasiva.