La ecografía es una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ultrasonidos para evaluar tejidos blandos, sin riesgos biológicos asociados. El procedimiento es seguro, no invasivo y generalmente dura alrededor de 15 minutos; se recomienda que el paciente esté en ayunas antes de la prueba. Para su realización se requiere una serie de preparativos y protocolos de atención médica que aseguran la correcta ejecución y registro del procedimiento.