Este documento describe los elementos de una relación saludable con Dios y cómo mantenerla. Explica que una relación saludable con Dios implica pasar tiempo de calidad con Él, preocuparse por lo que le preocupa a Dios, y servirle fielmente, incluso en tiempos difíciles. También advierte sobre los peligros de alejarse de Dios y centrarse en otras cosas en lugar de cultivar una relación íntima con Él.