Este documento describe la importancia de promover estilos de vida saludables en niños y adolescentes. Resalta que un tercio de enfermedades pueden prevenirse mediante cambios en el comportamiento y destaca factores de riesgo como la pobreza, contaminación ambiental y exposición a metales pesados. Concluye enfatizando que es fundamental promover hábitos saludables como buena nutrición y evitar el tabaquismo para alcanzar un óptimo desarrollo físico y atenuar enfermedades a futuro.