Este documento discute tres modelos para la educación moral: 1) el modelo absolutista basado en valores indiscutibles, 2) el modelo relativista donde los valores dependen de circunstancias, y 3) el modelo autónomo-racionalista donde los estudiantes aprenden a razonar sobre valores a través del diálogo. El autor enfatiza la importancia de desarrollar las bases de la personalidad moral en la educación básica y propone estrategias metodológicas para lograrlo.