El proceso Bessemer fue el primer proceso industrial barato para producir acero a gran escala. Fue desarrollado por Henry Bessemer en 1855 e involucraba insuflar aire en hierro fundido para oxidar impurezas y convertirlo en acero. El proceso revolucionó la producción de acero, reduciendo su costo y permitiendo que se produjera en cantidades masivas necesarias para ferrocarriles y armamento.