El cuerpo humano está formado principalmente por la cabeza, el tronco (que incluye el tórax y el abdomen), y las extremidades. El esqueleto, compuesto de huesos, le da forma y permite el movimiento a través de las articulaciones. Los músculos se unen a los huesos y permiten el movimiento. La piel protege el cuerpo. El cuerpo pasa por distintas etapas de crecimiento, incluyendo la infancia, adolescencia, edad adulta y ancianidad.