Un grupo de oración es una reunión para alabar y glorificar a Dios a través de Jesucristo, impulsada por el Espíritu Santo y centrada en Cristo. Los objetivos incluyen crear comunidad y acercarse a Dios en común, con características de alegría, orden y espontaneidad. Este tipo de asamblea no es litúrgica ni social, sino una expresión carismática de fe y compromiso con la oración.