El documento explora la importancia de la comunicación en la política, destacando la necesidad de establecer un mensaje claro y persuasivo que conecte con la ciudadanía y modifique su percepción. Se enfatiza el papel del lenguaje y la ética comunicativa en el establecimiento de relaciones sociales y políticas, así como la necesidad de comprender al elector a través de investigaciones de mercado y estudios cualitativos y cuantitativos. Se presentan estrategias para mejorar la comunicación política, integrando tanto elementos racionales como emocionales, centrando todo en la figura del candidato como mensaje y la adaptación del discurso al contexto y las necesidades del público.