Este modelo evalúa las etapas del conflicto marital a través de un genograma y terapia de pareja. Identifica cuatro etapas del conflicto basadas en factores como la comunicación, credibilidad y criticismo entre la pareja. La Etapa I implica conflictos mínimos resueltos a través de educación. La Etapa II presenta un conflicto moderado tratado mediante ejercicios de acercamiento y distanciamiento. Las Etapas III y IV exhiben mayores problemas requiriendo terapia directa.