El documento analiza los tipos de culpa saludable y mórbida. La culpa sana surge tras causar un daño real y motiva la reparación, mientras que la culpabilidad mórbida no está asociada a un perjuicio y es destructiva. También distingue entre culpabilizadores, que culpan a los demás de forma sutil para satisfacerse, y las personas que se autoculpabilizan en exceso y sufren baja autoestima.