La terapia de pareja transgeneracional se basa en la influencia psicoanalítica y una perspectiva histórica de problemas familiares no resueltos que se transmiten a través de las generaciones. Este enfoque ayuda a las familias a entender y enfrentar patrones disfuncionales, enfatizando la importancia de la diferenciación emocional y la dinámica familiar. A pesar de sus fortalezas, como ofrecer una visión integral del funcionamiento familiar, presenta debilidades como la necesidad de una responsabilidad ética entre los miembros y más investigación para validar su eficacia.