El enfoque estratégico de Jay Haley se centra en diseñar intervenciones para cada problema específico en lugar de en la estructura familiar. El terapeuta investiga el problema o síntoma presentado y se dedica a su solución, sin preocuparse por otros problemas disfuncionales a menos que se presenten como tal. La primera entrevista es vital e incluye cuatro etapas: social, planteamiento del problema, interacción y definición de los cambios deseados.