El documento expone el modelo sociocrítico en educación, que se centra en preparar a los alumnos como ciudadanos en una cultura democrática a través de la interacción social. Se destacan estrategias instruccionales como la investigación grupal y el uso de grupos cooperativos, enfatizando la importancia del aprendizaje colaborativo para mejorar el rendimiento académico y las habilidades sociales. Además, se subrayan las implicaciones didácticas para garantizar la adaptación de los contenidos a las demandas de una sociedad en constante cambio.