El método sísmico permite inferir la estructura interna de la Tierra mediante el estudio del comportamiento de las ondas sísmicas generadas por los terremotos. Existen ondas sísmicas internas como las ondas P y S, y ondas superficiales como las ondas de Rayleigh y Love. Los cambios en la velocidad y trayectoria de las ondas al atravesar materiales de diferente densidad y elasticidad revelan discontinuidades sísmicas como la de Gutenberg que delimita el manto y el núcleo.