El documento analiza los riesgos costeros derivados de la alta concentración de población e infraestructura en las costas, destacando procesos como la erosión de acantilados, el retroceso de la línea de costa, y las inundaciones causadas por ondas de tormenta y tsunamis. También menciona medidas de mitigación, como la predicción meteorológica, sistemas de alerta temprana y la construcción de diques de protección. Aunque España presenta un bajo riesgo de tsunamis, se subraya la necesidad de soluciones adecuadas para frenar la erosión y proteger los recursos turísticos.