El proceso cautelar tiene como objetivo asegurar el cumplimiento de la sentencia definitiva en un proceso principal ya iniciado o por iniciarse. Las medidas cautelares se dictan de manera preventiva a solicitud de la parte interesada para evitar la demora procesal y garantizar que la sentencia sea efectiva. Aunque el proceso cautelar sigue su propio camino, está íntimamente relacionado y depende del proceso principal.