El realismo en la pintura francesa, representado por artistas como Gustave Courbet, rechaza la idealización de la burguesía y busca plasmar las costumbres del proletariado, coincidiendo con la aparición de la fotografía. Courbet, influenciado por maestros del siglo XVII, es conocido por obras importantes como 'El taller del pintor' y 'Entierro en Ornans'. Otros artistas vinculado al realismo, como Honoré Daumier y Jean-François Millet, también contribuyeron a este movimiento que retrata la vida cotidiana y las luchas sociales.