El rubidio es un metal alcalino blando de color plateado, reactivo, que se oxida rápidamente en el aire y puede arder espontáneamente formando una llama violeta. Se obtiene principalmente del tratamiento de minerales como la lepidolita y la carnalita. Fue descubierto en 1861 por Bunsen y Kirchhoff utilizando un espectroscopio.