Este documento presenta el caso de un paciente de 88 años que ingresó en el hospital con dolor abdominal, fiebre y otros síntomas que indicaban una infección urinaria. Se repitió la ecografía abdominal en cuatro ocasiones debido a que no se había fijado correctamente el globo de sonda en la vejiga, impidiendo ver los resultados adecuadamente. El caso ilustra la importancia de los detalles en el proceso clínico y la necesidad de mejorar la comunicación entre departamentos para evitar errores que puedan retrasar el tratamiento o