Los simuladores educativos son software que reproducen sistemas o procesos para facilitar el aprendizaje experimental. Permiten realizar experimentos de forma segura y desarrollar habilidades que luego pueden aplicarse en la vida real. Presentan escenarios donde los estudiantes deben tomar decisiones y observar resultados, lo que favorece la construcción de conocimientos. Tienen ventajas como apoyar diferentes estilos de aprendizaje y el pensamiento creativo, pero también desventajas como poder enfatizar el ensayo-error sobre la reflexión crítica.