Los embragues transmiten potencia entre dos ejes de forma que puedan desacoplarse temporalmente. Existen dos tipos principales de embragues de fricción: de disco y de cono. Los embragues de disco desarrollan par de rozamiento entre superficies de contacto planas, mientras que los de cono lo hacen entre superficies cónicas, logrando un mayor par. Al diseñar un embrague, es importante que su par de rozamiento sea mayor que el par a transmitir y que pueda disipar el calor generado durante el embragado.