El documento contrasta a las personas proactivas con las personas reactivas. Las personas proactivas son aquellas que asumen el liderazgo, tienen iniciativa, creatividad y autonomía, y son el tipo de líder que la sociedad espera. Por otro lado, las personas reactivas son todo lo contrario, culpando a los demás por sus malos actos y careciendo de autonomía y vocación de liderazgo.