Las tres respuestas se centran en el producto/servicio que ofrecen más que en las necesidades de los clientes. El problema de enfocarse solo en el producto es que se deja de pensar en las personas a las que va dirigido. Lo primero que se debe conocer son las necesidades del cliente, y luego diseñar un producto/servicio que las satisfaga. Conocer a los clientes ayuda a asegurar que existe una demanda para el producto/servicio.