La enfermedad de Marek, provocada por el virus de Marek, es altamente contagiosa y afecta principalmente a gallinas y pollos, causando tumores linfoides y parálisis. Su impacto económico es significativo, con pérdidas anuales estimadas en mil millones de dólares a nivel mundial. No existe un tratamiento específico para la enfermedad, y el control se basa en medidas como la vacunación y la bioseguridad.