Enron Corporation pasó de ser una pequeña empresa de gas en Texas a la séptima empresa más grande de Estados Unidos en 2001 según Fortune. Sin embargo, la compañía ocultó más de $600 millones en deudas y defraudó la confianza de cientos de miles de empleados y inversionistas. El colapso de Enron en 2002 resultó en la pérdida de empleos y ahorros y planteó desafíos regulatorios para prevenir el fraude financiero y la corrupción política en el futuro.