El ensayo aborda la problemática del fuero constitucional en México, destacando su papel como privilegio para los servidores públicos que contrasta con el principio de igualdad ante la ley. Se argumenta que esta inmunidad parlamentaria favorece la desigualdad social y perpetúa una estructura donde los legisladores gozan de protección legal excesiva, despojando de derechos a la ciudadanía. El autor concluye que es necesario eliminar el fuero para restablecer la equidad y garantizar los derechos universales de todos los mexicanos.