El documento explica que en un mercado de libre competencia, el equilibrio se alcanza cuando la cantidad demandada es igual a la cantidad ofrecida. El mago le dice al rey que para que sus súbditos sean felices, no debe intervenir en el mercado y debe dejar que las fuerzas de oferta y demanda determinen el precio y la cantidad de trigo. De esta forma, productores y consumidores estarán satisfechos con el punto de equilibrio alcanzado.