El estoicismo fue fundado por Zenón de Citio en el 301 a.C. y se centraba en controlar las pasiones y alcanzar la paz interior. Los estoicos eran empiristas y materialistas, creyendo que todo conocimiento proviene de la experiencia sensorial y que el mundo es material. Aceptaban la providencia divina y la resignación ante el destino. El escepticismo no era una escuela sino una corriente que promovía la suspensión del juicio. El cinismo promovía la virtud y el control de las pasiones a través del esfuerzo,