La bacteria Escherichia coli se encuentra comúnmente en las heces humanas y animales. Habita de forma natural en el intestino grueso y delgado donde forma parte de la flora intestinal. Si bien generalmente es inofensiva, algunas cepas patógenas pueden causar infecciones como diarrea, sepsis, meningitis o infecciones del tracto urinario mediante la producción de toxinas o la adhesión a células. Existen varios tipos de cepas de E. coli que difieren en sus mecanismos de patogenicidad y síntomas causados.