Leonardo da Vinci realizó numerosos diseños teóricos e investigaciones sobre arquitectura que se basaban en tres principios: que los edificios son organismos vivos, deben diseñarse como obras de ingeniería y obedecer principios matemáticos. Algunos de sus proyectos más destacados fueron estudios sobre la cúpula de la catedral de Florencia y Milán, y diseños de iglesias de planta centralizada e ideas sobre urbanismo como la planificación de calles y casas.