Escuela Provincial de Títeres

                                Puerto Rico
          En 1967 llegaba a la Escuela Normal Nº 3 de nuestra ciudad una joven
profesora de Castellano y Literatura, que pronto iría a revolucionar el ambiente
cultural del pueblo generando propuestas dinamizadoras que iban más allá de
las actividades áulicas.

        Nos referimos a Rosita Escalada Salvo, oriunda de San Javier que al
poco tiempo de ejercer en la escuela, crea el Taller Experimental de Títeres
dentro de las actividades de la Biblioteca Popular Horacio Quiroga (cuya
creación también está ligada a esta profesora)

          Durante un Encuentro de Escritores realizado en la ciudad de Córdoba,
Rosita conoció al titiritero Héctor Di Mauro quien la impulsó a transformar el
taller en Escuela.

        Es así como en mayo de 1975 Rosita junto a Héctor Di Mauro y Érica
Huber crean la Escuela Provincial de Títeres, dependiente del Consejo General de
Educación una de las pocas del país.

         Esta escuela, como tantos proyectos que comienzan desde la utopía,
tiene en su haber varias mudanzas de local hasta posicionarse en el hermoso
edificio que hoy la alberga. Inicia sus actividades en la Biblioteca Popular
Horacio Quiroga, después se muda al Salón de Cultura Benito Quinquela Martín,
muchos años ocupó dependencias aledañas a las aulas de la Escuela Normal
Superior nº 3, también estuvo en el antiguo local del Club Victoria, reciclado en
Teatro Giraluna, hasta que en el año 2002 se concreta el anhelado sueño de la
“casa propia”

                                     La escuela hoy

         Muy próxima a apagar sus 35 velitas la escuela ostenta una rica
trayectoria en la formación de centenares de niños y adolescentes en base a los
fundamentos de la educación por el arte.

       Actualmente asisten, en sus diferentes niveles de aprendizaje 200
alumnos cuyas edades van desde los cinco a los dieciocho años.

         Un mérito importante de la escuela es haber sido generadora de aulas
satélites en Ruíz de Montoya, El Alcázar, Oberá, Alem y Eldorado; además en
Garuhapé, Montecarlo y Jardín América, posteriormente en las tres últimas
localidades se convierten en Escuelas con vuelo propio.
 Escuela de Títeres - Puerto Rico
 Escuela de Títeres - Puerto Rico
 Escuela de Títeres - Puerto Rico

Escuela de Títeres - Puerto Rico

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    Escuela Provincial deTíteres Puerto Rico En 1967 llegaba a la Escuela Normal Nº 3 de nuestra ciudad una joven profesora de Castellano y Literatura, que pronto iría a revolucionar el ambiente cultural del pueblo generando propuestas dinamizadoras que iban más allá de las actividades áulicas. Nos referimos a Rosita Escalada Salvo, oriunda de San Javier que al poco tiempo de ejercer en la escuela, crea el Taller Experimental de Títeres dentro de las actividades de la Biblioteca Popular Horacio Quiroga (cuya creación también está ligada a esta profesora) Durante un Encuentro de Escritores realizado en la ciudad de Córdoba, Rosita conoció al titiritero Héctor Di Mauro quien la impulsó a transformar el taller en Escuela. Es así como en mayo de 1975 Rosita junto a Héctor Di Mauro y Érica Huber crean la Escuela Provincial de Títeres, dependiente del Consejo General de Educación una de las pocas del país. Esta escuela, como tantos proyectos que comienzan desde la utopía, tiene en su haber varias mudanzas de local hasta posicionarse en el hermoso edificio que hoy la alberga. Inicia sus actividades en la Biblioteca Popular Horacio Quiroga, después se muda al Salón de Cultura Benito Quinquela Martín, muchos años ocupó dependencias aledañas a las aulas de la Escuela Normal Superior nº 3, también estuvo en el antiguo local del Club Victoria, reciclado en Teatro Giraluna, hasta que en el año 2002 se concreta el anhelado sueño de la “casa propia” La escuela hoy Muy próxima a apagar sus 35 velitas la escuela ostenta una rica trayectoria en la formación de centenares de niños y adolescentes en base a los fundamentos de la educación por el arte. Actualmente asisten, en sus diferentes niveles de aprendizaje 200 alumnos cuyas edades van desde los cinco a los dieciocho años. Un mérito importante de la escuela es haber sido generadora de aulas satélites en Ruíz de Montoya, El Alcázar, Oberá, Alem y Eldorado; además en Garuhapé, Montecarlo y Jardín América, posteriormente en las tres últimas localidades se convierten en Escuelas con vuelo propio.