La jurisdicción mercantil permite resolver disputas comerciales y civiles derivadas de actos mercantiles. Los órganos competentes son los tribunales de comercio formados por comerciantes con al menos 3 años de experiencia. La jurisdicción se determina por la materia del caso, la cuantía de la demanda, y el territorio donde ocurrieron los hechos. El procedimiento mercantil se rige por el Código de Comercio y es más simple y rápido que el ordinario, resolviendo controversias entre comerciantes de manera privativa.