La jurisdicción mercantil se refiere al poder del Estado para administrar justicia en asuntos derivados de actos y contratos mercantiles a través de tribunales especializados. Los tribunales competentes en materia mercantil incluyen la Corte de Apelaciones, los Juzgados Superiores Mercantiles, los Tribunales de Primera Instancia Mercantiles y los Juzgados de Municipio. La jurisdicción mercantil se determina por la materia del caso, la cuantía en disputa y la ubicación territorial de las partes involucradas.