La esterilización es un método para eliminar todos los microorganismos, incluidos virus, esporas y hongos. Se puede lograr mediante métodos químicos como el óxido de etileno o aldehídos, o métodos físicos como el calor húmedo en autoclave o calor seco en estufas. Una buena esterilización requiere la temperatura y tiempo adecuados para garantizar la inactivación de proteínas y la muerte de todos los microbios.