Este documento analiza cómo los estilos de aprendizaje pueden facilitar la orientación y tutoría de estudiantes de bachillerato. Propone un modelo de intervención pedagógica basado en el diagnóstico de estilos de aprendizaje del alumnado para ayudar a profesores y tutores a adaptar su enseñanza a las necesidades de los estudiantes. También busca que los estudiantes tomen conciencia de sus propios recursos y estrategias de aprendizaje para mejorar su rendimiento académico.