El estructural-funcionalismo es un enfoque en ciencias sociales que analiza la sociedad como un sistema complejo donde sus partes colaboran para la estabilidad y la solidaridad. Desarrollado por Émile Durkheim y Bronislaw Malinowski, este paradigma se centra en las funciones de las estructuras sociales más que en su origen histórico. Además, el estructuralismo se basa en la lingüística de Ferdinand de Saussure, buscando las reglas subyacentes que generan significados en la cultura.