El estructural-funcionalismo surge después de la Primera Guerra Mundial en Francia, influenciado por los trabajos de Émile Durkheim. Se centra en explicar la estabilidad y cohesión de las sociedades a través del estudio de las estructuras sociales y las funciones que cumplen las diferentes partes de la sociedad. Entre sus principales exponentes se encuentran Durkheim, Comte, Parsons y Davis & Moore. Aporta una visión sistémica de la sociedad y analiza cómo los diferentes subsistemas como el cultural, social y de personalidad interactúan