La etapa preescolar se da entre los 3 y 6 años, cuando los niños se independizan psicológica y físicamente de sus madres y exploran el mundo con curiosidad. Durante este periodo, los niños experimentan importantes desarrollos físicos, cognitivos, del lenguaje, morales y psicosociales. El juego es fundamental para estimular los sentidos del niño, enseñarle sobre su cuerpo y el mundo, y permitirle asumir roles y expresar emociones.