El documento describe las deficiencias del régimen comunitario de comercio de emisiones de la Unión Europea (RCCDE), que se suponía que reduciría las emisiones industriales pero en realidad ha llevado a un aumento de las emisiones. A pesar de que a España se le permitió aumentar sus emisiones en un 15%, entre 1990 y 2007 aumentaron en realidad un 53%. Además, la estrategia climática española carece de coherencia, como demuestra el decreto de 2011 que subsidió la quema de carbón con 393 millones de euros,