El documento describe el proceso de evangelización y sincretismo religioso en los Andes entre los siglos XV y XVI. A pesar de la resistencia inicial de las etnias andinas al cristianismo impuesto, lograron integrar sus creencias y rituales paganos disfrazándolos bajo símbolos cristianos. De esta forma pudieron preservar en secreto sus dioses y costumbres ancestrales a través de festividades, cultos funerarios y cofradías, resistiendo así los intentos de erradicar completamente sus idolatrías.